Ruth Crawford Seeger (1901-1953) fue una compositora y etnomusicóloga estadounidense que desarrolló un lenguaje musical vanguardista y original, basado en la atonalidad, el serialismo y el uso de ritmos irregulares. Su obra, aunque breve, es una de las más significativas del siglo XX y ha influido en compositores posteriores como Elliott Carter. Además, Seeger se dedicó al estudio y la difusión de la música folclórica y popular de su país, recopilando y arreglando canciones tradicionales para niños y adultos.
Infancia y formación (1901-1921)
Ruth Porter Crawford nació el 3 de julio de 1901 en East Liverpool, Ohio, hija de un ministro metodista y una ama de casa. Debido al trabajo de su padre, la familia se mudó varias veces durante su infancia, viviendo en Akron, Ohio, St. Louis, Missouri, y Muncie, Indiana. En 1912, se trasladaron a Jacksonville, Florida, donde su padre murió de tuberculosis dos años después. Su madre, Clara Crawford, tuvo que abrir una pensión para mantener a su familia.
Ruth comenzó a escribir poesía a una edad temprana y tenía aspiraciones de convertirse en escritora. También estudió piano desde los seis años y mostró un gran talento musical. En 1913, empezó a tomar clases de piano con Bertha Foster, fundadora de la Escuela de Arte Musical de Jacksonville. En 1917, continuó su formación con Madame Valborg Collett, una alumna de la compositora noruega Agathe Backer Grøndahl y la profesora más prestigiosa de la escuela de Foster.
Después de graduarse en la escuela secundaria en 1918, Crawford decidió seguir una carrera como pianista de concierto, tocando en varios eventos musicales en Jacksonville. También se convirtió en profesora de piano en la escuela de Foster y escribió sus primeras composiciones para sus jóvenes alumnos en 1918 y 1919.
Chicago y el modernismo musical (1921-1930)
En 1921, Crawford se mudó a Chicago, donde se matriculó en el Conservatorio Americano de Música, con la intención de obtener un certificado de enseñanza en un año. Sin embargo, su estancia en Chicago se prolongó durante casi una década, ya que allí descubrió un mundo musical mucho más rico y diverso que el que había conocido en Florida. Asistió por primera vez a conciertos de orquesta y ópera, así como a recitales de pianistas famosos como Sergei Rachmaninoff y Arthur Rubinstein.
En el Conservatorio, estudió piano con Heniot Levy y Louise Robyn (y más tarde, de forma privada, con Djane Lavoie-Herz, una figura decisiva en su orientación hacia el estilo «ultramoderno»), pero pronto cambió su enfoque de la interpretación a la composición. Durante su segundo año, empezó a estudiar composición y teoría musical con Adolf Weidig, quien la animó a dar a conocer sus primeras obras, como los Preludios para piano (1924), en los que ya se manifiesta su estilo “ultramoderno”, basado en la disonancia, la polirritmia y la experimentación formal. Otras obras de esta época son la Sonata para violín y piano (1926) y la Suite n.º 2 para cuatro cuerdas y piano (1929).
Crawford se involucró activamente en la difusión de la música contemporánea y fue una de las fundadoras de la Sociedad Internacional para la Música Contemporánea, sección de Chicago. También colaboró con la revista Modern Music, escribiendo reseñas y artículos sobre compositores como Charles Ives, Edgard Varèse y Arnold Schoenberg. Además, se relacionó con otros compositores e intérpretes vanguardistas, como Henry Cowell, Dane Rudhyar, Carl Ruggles y Leo Sowerby.
En 1929, Crawford conoció al compositor, musicólogo y teórico Charles Seeger, quien se convirtió en su mentor y más tarde en su esposo. Seeger, que era 23 años mayor que ella y estaba casado con otra mujer, le enseñó nuevas técnicas de composición, como el uso de la serie de doce tonos, que Crawford aplicó en algunas de sus obras más innovadoras, como el Cuarteto de cuerda (1931) y el Tres canciones para voz y piano (1930-1932), basadas en poemas de Carl Sandburg.
Europa y el reconocimiento (1930-1933)
En 1930, Crawford se convirtió en la primera compositora en recibir una beca de la fundación Guggenheim, que le permitió viajar a Europa (Berlín y París) y entrar en contacto con compositores relevantes de la época, como Béla Bartók, Arnold Schoenberg o Alban Berg. Su Cuarteto de cuerda (1931), y especialmente su tercer movimiento, se considera una de sus obras más originales e influyentes, anticipando técnicas de la música de vanguardia de la posguerra. En 1933, sus Tres canciones sobre poemas de Carl Sandburg representaron a los Estados Unidos en el Festival de la Sociedad Internacional para la Música Contemporánea (ISCM) celebrado en Ámsterdam.
En 1932, Crawford se casó con Charles Seeger, quien se había divorciado de su primera esposa. El matrimonio se instaló en Nueva York, donde Seeger trabajaba como profesor en la New School for Social Research. Crawford continuó componiendo, aunque a un ritmo menor, debido a su dedicación a la familia y a la enseñanza. Entre sus últimas obras se encuentran el Suite para piano de cinco dedos (1933), escrita para sus hijos, y el Rissolty Rossolty (1939), una fantasía orquestal basada en melodías populares.
Folklore y etnomusicología (1933-1953)
A partir de 1933, Crawford-Seeger (como firmaba sus trabajos desde su matrimonio) abandonó prácticamente la composición y se dedicó al estudio y la difusión de la música folclórica y popular estadounidense, siguiendo el interés de su esposo por este campo. Colaboró con los folcloristas John y Alan Lomax en el Archivo de Canción Folclórica de la Biblioteca del Congreso y participó en importantes antologías durante la década de 1940, como Our Singing Country (1941) y Folk Song: U.S.A. (1947). Además, editó otras antologías en solitario hasta su muerte, como American Folk Songs for Children (1948), Animal Folk Songs for Children (1950) y American Folk Songs for Christmas (1953). También hizo arreglos de canciones tradicionales para voz y piano, guitarra o instrumentos de cuerda, adaptándolas a diferentes niveles de dificultad y conservando su esencia.
Crawford-Seeger fue una de las responsables de la revitalización del interés por la música folk en Estados Unidos, especialmente entre los jóvenes. Su labor tuvo una gran influencia en sus hijos, dos de los cuales, Peggy y Mike Seeger, se dedicaron también a la música folk. Charles Seeger aportó a la unión el hijo de su primer matrimonio, entonces de trece años de edad, que más tarde sería el famoso cantante y músico Pete Seeger.
A comienzos de 1952 regresó brevemente a la composición modernista con su Suite para quinteto de viento (Suite for Wind Quintet). Crawford-Seeger murió de cáncer intestinal el 18 de noviembre de 1953, a los 52 años, en Chevy Chase, Maryland. Su obra fue reconocida póstumamente con varios premios y homenajes, como su inclusión en el Salón de la Fama de las Mujeres de Ohio en 2001.